La persiana es una de las piezas de la casa que más usamos y en la que menos pensamos, hasta que un día se queda a medio bajar o la cinta se suelta. En más de 25 años reparando persianas en Bilbao y alrededores, vemos casi siempre las mismas averías. Te contamos cómo reconocerlas y qué puedes comprobar sin riesgo antes de pedir ayuda.
Las cuatro averías más habituales
1. La cinta se ha roto o está deshilachada
Es la avería número uno. La cinta se desgasta con el roce y el sol, y un día se parte. Si la ves deshilachada en los bordes, cámbiala antes de que se rompa: con la persiana subida, una rotura puede hacer que caiga de golpe.
2. La persiana baja torcida o se atasca a media altura
Suele deberse a una lama desplazada o rota, a una guía deformada o a suciedad acumulada en las guías laterales. Cuando la persiana se inclina hacia un lado, alguna lama se ha salido de su sitio.
3. El recogedor no enrolla la cinta
Si al soltar la cinta esta se queda floja y no vuelve a la caja, el muelle del recogedor ha perdido tensión o se ha roto. Es una pieza económica que se sustituye sin obras.
4. El motor no responde o se para a mitad
En persianas motorizadas, lo primero es descartar el mando o el interruptor. Si el motor hace ruido pero la persiana no se mueve, o se detiene antes de llegar al final, puede tratarse de los finales de carrera desajustados o del propio motor.
Qué puedes comprobar tú mismo
- Limpia las guías. Un paño húmedo y un poco de silicona en spray (nunca aceite, que atrae el polvo) solucionan muchos atascos leves.
- Mira si hay alguna lama fuera de sitio. A veces basta con deslizarla con cuidado hasta su posición.
- Revisa las pilas del mando y el diferencial si la persiana es motorizada.
- No fuerces nunca la cinta ni el motor. Tirar con fuerza de una persiana atascada es la forma más rápida de convertir una avería pequeña en una grande.
Cuándo conviene llamar a un profesional
Si hay que abrir la caja de la persiana, cambiar el eje, sustituir lamas o revisar un motor, lo más seguro es dejarlo en manos de un técnico. La caja suele estar en altura y la persiana pesa más de lo que parece. En nuestro servicio de reparación de persianas trabajamos con persianas manuales y motorizadas, usamos repuestos de calidad y damos un año de garantía en cada reparación.
Y si tu persiana ya tiene muchos años y las averías se repiten, puede compensar más sustituirla por una persiana a medida nueva. Te ayudamos a valorarlo sin compromiso: pide tu presupuesto gratis y te asesoramos.
